Las siete plataformas elevadoras más raras del mundo

Redacción: Emma Martín Antolín    Publicado: 27 febrero, 2026

 

Cuando pensamos en plataformas elevadoras, solemos imaginar las típicas tijeras o brazos articulados presentes en cualquier obra. Pero el mundo de la maquinaria va mucho más allá… Plataformas capaces de trabajar bajo el agua, otras que se desplazan como arañas mecánicas sobre terrenos imposibles y algunas diseñadas para operar a más de 100 metros de altura. No solo atraen por su aspecto de ciencia-ficción, sino también por la ingeniería aplicada que demuestra hasta dónde puede llegar la innovación en construcción.

En este texto exploramos siete de las máquinas elevadoras más raras del mundo, auténticas joyas de la ingeniería que cubren nichos de trabajo especializado donde la seguridad y la movilidad son críticas. Si eres un amante de la maquinaria de elevación como nosotros, quédate. ¡Este artículo es para ti!

Las siete plataformas elevadoras más raras del mundo

1. Plataforma sobre orugas

A diferencia de las plataformas convencionales con ruedas, estos equipos utilizan orugas de goma o acero, permitiendo trabajar en zonas pantanosas, barro profundo, nieve o terrenos irregulares. El sistema de orugas ofrece mayor estabilidad que el de ruedas neumáticas, ya que distribuye mejor el peso y reduce la presión sobre el terreno evitando el hundimiento. Son ideales para obras forestales, parques eólicos o mantenimiento de presas.

Aquí te mostramos como ejemplo el modelo BIBI 1090-BL EVO de la casa italiana AlmaCrawler.

 

2. Plataforma articulada telescópica tipo araña

Se la conoce como spider lift y debe su nombre a que, cuando despliega sus estabilizadores, parece literalmente una araña mecánica apoyada sobre cuatro patas. Estos estabilizadores ajustables de forma independiente, junto a su brazo articulado con tramo telescópico, marcan la diferencia con una articulada convencional.

Además, la tipo araña puede instalarse en lugares donde no podría trabajar una plataforma tradicional, como escaleras, patios interiores, suelos inclinados o con desnivel. Por ello, son muy comunes en trabajos donde el acceso es complicado: reconstrucción de puentes, restauración de iglesias y edificios históricos, mantenimiento de fachadas en centros urbanos, trabajos en interiores y lugares estrechos, etc.

En este video puedes ver cómo trabajan algunos ejemplos de la marca china Goman Heavy.

 

3. Plataforma elevadora submarina (underwater lift)

Son equipos extremadamente difíciles de ver, ya que están pensadas para trabajar bajo el nivel del agua y solo se encuentran en puertos, presas, astilleros y estructuras marinas. Sin embargo, a pesar de ser poco comunes, desempeñan una función muy importante al permitir que los técnicos operen de forma estable y segura en entornos parcialmente sumergidos. Esto también las convierte en uno de los tipos más costosos económicamente.

Se controlan tanto desde la superficie como desde la profundidad. Pueden resistir la corrosión del agua gracias al uso de materiales como acero inoxidable marino, con galvanizado en caliente y pintura marina multicapa. Además, protegen su sistema hidráulico de la entrada de agua con sellamiento especial.

Las plataformas elevadoras submarinas se utilizan para reparar muelles, instalar estructuras portuarias y presas, mantenimiento en astilleros, etc.

Como referente en este tipo de maquinaria podemos destacar la obra de Aubin Group, empresa de Reino Unido.

 

4. Plataforma elevadora ferroviaria (Rail-mounted MEWP)

Esta máquina combina lo mejor de una plataforma articulada/telescópica con la ingeniería ferroviaria. Está diseñada para trabajar directamente sobre vías férreas, pues incorpora bogies o sistemas de rodadura ferroviaria para circular por los raíles como un vagón.

En líneas electrificadas, estas plataformas cumplen estrictos requisitos de seguridad para evitar descargas eléctricas. Incorporan sistemas de aislamiento eléctrico como brazos aislados, sensores de proximidad a tensión y sistemas de puesta a tierra.

Se usan en el mantenimiento de catenarias, instalaciones eléctricas en túneles, inspecciones y reparaciones de puentes ferroviarios.

 

5. Plataforma con brazo rotatorio de 360° en ejes múltiples

Cuando hablamos de “rotación 360° en ejes múltiples” no se trata simplemente de que la torreta gire al completo, algo que pueden hacer las plataformas elevadoras convencionales. En este caso, no hay límite de giro y la estructura puede rotar de forma continua.

Pero no solo es la rotación lo que la hace más avanzada que una plataforma tradicional. También permite el movimiento articulado en varios puntos del brazo y un alcance lateral amplio sin necesidad de reposicionar la base.

Esto permite maniobrar en espacios muy reducidos y salvar obstáculos como tuberías, vigas, conductos o estructuras metálicas sin mover el chasis. Por eso, es perfecta para trabajos intrincados en plantas industriales o instalaciones de maquinaria pesada.

 

6. Plataforma elevadora con control autónomo / robotizada

Se trata de una de las mayores innovaciones del sector. Son modelos que integran sensores, software y otras nuevas tecnologías para desplazarse, posicionarse y asistir al operario con distintos niveles de automatización.

No hablamos solo de un mando a distancia. Dependiendo del fabricante, las plataformas elevadoras autónomas pueden incluir cámaras para detectar personas y obstáculos, sensores de proximidad con ultrasonido para medir distancias, navegación y mapeo. También incorporan softwares con diagnóstico predictivo para monitorizar su uso, rendimiento y mantenimiento. Marcas reconocidas como JLG, Genie o Haulotte ya están incorporando estas tecnologías en sus modelos más recientes.

Pueden ser muy útiles en lugares donde se busca reducir al máximo los riesgos humanos, como centros logísticos, fábricas y grandes almacenes.

 

7. Plataformas elevadoras especiales para mantenimiento de turbinas eólicas

Su diseño es muy específico ya que está completamente adaptado a las necesidades y limitaciones del trabajo en un aerogenerador. Es decir, no solo están preparadas en altura (los brazos deben alcanzar entre 80 y 120 metros) sino también para resistir las fuertes rachas de viento.

Las funciones de este tipo de plataformas son la limpieza, la inspección, la reparación y la sustitución de componentes. Son la mejor opción, pues permiten mayor estabilidad y ergonomía que las plataformas colgantes, las grúas o las técnicas de cuelgue por cuerda.

Existen varios tipos, por ejemplo, las internas que se instalan dentro de la torre; las exteriores que se anclan a la torre y permiten descender o posicionarse a lo largo de la pala; y los trepadores que escalan la torre mediante sistemas motorizados que abrazan el fuste del aerogenerador.

Un ejemplo de esta tipología sería el fabricante español JASO.

 

Como ves, hay una solución diferente para cada desafío. El mundo de las plataformas elevadoras va mucho más allá de los modelos habituales en obra. Desde equipos capaces de desplazarse sobre terrenos imposibles hasta otros diseñados para operar en entornos marinos o a más de 100 metros de altura en turbinas eólicas.

Estas máquinas no solo destacan por su llamativo diseño, sino por su ingeniería, la cual las dota de mayor especialización, seguridad y una mejor adaptación a condiciones extremas. Son el claro ejemplo de la constante evolución del sector de la construcción para trabajar en una industria con necesidades cada vez más complejas.

 

Y ahora queremos saber tu opinión 👇

¿Cuál de estas plataformas elevadoras te ha parecido más impresionante? ¿Has trabajado con alguna de ellas? ¿Añadirías alguna más a la lista?